Concepto:

Es una enfermedad que se caracteriza por la presencia de células malignas en uno o ambos testículos, las cuales puede afectar a otros órganos e incluso invadir órganos distantes a través de los ganglios o de la sangre.

Este tipo de cáncer es relativamente infrecuente y representa aproximadamente el 2% de todos los tipos de cáncer en hombres. La edad más frecuente de aparición es alrededor de los 25 y 30 años, siendo mucho menos frecuente después de los 50 años. Las tasas de curación se calculan de hasta el 95% de los casos, sobre todo en aquellos detectados de manera temprana.

Causas:

Los factores de riesgo para desarrollar cáncer de testículo incluyen:

Testículos no descendidos al momento del nacimiento.

Antecedente familiar de cáncer testicular.

Enfermedades virales de la infancia, como papera.

Infertilidad.

Síntomas:

Habitualmente, este cáncer no ocasiona síntomas más allá del crecimiento de uno o ambos testículos debido a la presencia de un bulto.

Prevención:

No existen métodos de prevención de este tipo de cáncer, sin embargo éste es curable cuando se detecta precozmente. Como medida de prevención, los expertos recomiendan realizar mensualmente un autoexamen testicular después de una ducha caliente, en busca de abultamientos, engrandecimiento o alguna anormalidad; así mismo, tratar de identificar si existe la presencia de dolor o molestia al momento de la exploración, así como sensación de pesadez.

Recuerde que es importante consultar a un médico para determinar la causa de cualquier síntoma.

Diagnóstico:

El diagnóstico precoz se basa en un examen físico completo y en el ultrasonido de escroto a través del cual se puede observar la presencia y el tamaño de una masa tumoral en el testículo, adicionalmente a algunas pruebas de laboratorio en sangre que miden la presencia y el aumento de sustancias que funcionan como marcadores tumorales y la determinación de la hormona HCG en su fracción β; mientras que el diagnóstico definitivo se logra con el estudio de las células tumorales dentro del testículo.

Tratamiento:

El tratamiento dependerá de la edad del paciente, el tipo de tumor y lo avanzado que éste se encuentre y será imprescindible la intervención del urólogo, el oncólogo médico y el radioterapeuta.

El tratamiento puede incluir cirugía para extracción total o parcial del testículo, la cual frecuentemente es suficiente para la curación completa del paciente, y radioterapia y quimioterapia en caso de extensión del tumor por fuera del órgano.